¿Cómo fue que fuiste esta catarata de caricias blandas sin dormir? ¿Dónde te enseñaron a incendiar miradas?
(via dirtywings)
No sé, de un tiempo a esta parte, no entiendo como pude desarmarme
Nadie sabe que me hiciste, mi amor, solo mi cuerpo y tu sombra…
(Vía itssimplyjasmin)
Elegir, cultivar el espíritu. No es que suene rotundo, es que necesito reafirmarlo constantemente, entre tanto mundo increíblemente involutivo. No está dicho con afán de mediocrizar a quien no lo hace, pero es tan fácil y difícil al mismo tiempo. Probablemente la búsqueda de nuestros sentimientos más profundos, quiénes somos realmente, qué hacemos en la Tierra, en que contribuimos a la sociedad, sea algo implícito, todos parecemos saberlo, sentirlo. Pero la realidad es que vivimos anestesiados. ¿Acaso bucear en lo más hondo de nuestro ser nos genera miedo? Quizás, no podría asegurarlo, no tengo la certeza, es un punto de inflexión que no puede adornarse, es simplemente darse cuenta. Reconocer qué es lo verdaderamente importante en esta vida.
Porque lo importante es todo aquello que no se puede comprar, lo que no tiene precio. Es triste ver cómo las personas corren tras lo material, o tal vez corren hacia el reconocimiento de los demás, aparentar, ser más que el resto, envidiar lo que el otro tiene . Es algo que se ve todos los días, en todos los ámbitos, desde los niños, con caramelos, o los adultos, con autos y casas. Es tener para ser, y frustración, tener de nuevo, ser, y no es, y nunca será,porque tener eso para ser no es una ecuación con solución… porque la búsqueda de la felicidad no pasa por la ambición. Es ignorancia disfrazada de ansias.
Entonces, ¿Cómo encontrar el camino a la felicidad? No sé, y nadie lo sabe a ciencia cierta, pero de seguro comienza por el espíritu, por el sentimiento, eso sí debe ser envidiado, la pureza de espíritu, la libertad del alma, la alegría de vivir todos los días, la sonrisa de las personas que amamos, el cariño de nuestras mascotas, la belleza de lo simple.
Yo elijo ser feliz con muy poco, pero poco es muchísimo, soy tremendamente rica. Salgo al jardín y veo el cielo, todo para mí, amo profundamente, respiro, sueño con un mundo mejor, adoro los colores de la vida, la alegría desinteresada, los proyectos y las ganas de crecer, conocer, ser y estar. Tengo demasiado. Todos lo tenemos, y eso solamente desde afuera. Todo el potencial está adentro, y constantemente lo busco. No es tarea fácil, a veces encuentro el camino, a veces me pierdo, errar es humano. Ser felices también es de humanos.